Ríos Molina, Andrés. La bestia salvaje de color escarlata: la satanización
del Estado por los testigos de Jehová
Desde principios de siglo, el conflicto entre fuerzas militares y grupos insurgentes en Colombia se concentró en la
región noroccidental conocida como el “Urabá”. A este hecho hay que sumar que a partir de los años noventa entran
en la escena del conflicto los grupos paramilitares.
La de los testigos de Jehová fue la religión que más fuerza tomó en medio del conflicto armado, hasta el punto
de crear un pueblo donde sus primeros pobladores eran en su totalidad pertenecientes a dicha religión. A través de
un discurso rígido y detallado, cada uno de los actores es interpretado en un sistema simbólico —el Estado, grupos
guerrilleros, sindicatos, Estados Unidos, la ONU—. Consecuentemente, los fieles adoptaron un estilo de vida que les
permite mantenerse al margen del conflicto.